¿Qué tienen que ver una playmate, unos científicos, Internet y el procesamiento de imágenes? Pues mucho, por no decir todo.  Esta es la historia de cómo, por casualidad, la imagen de una modelo sueca, aparecida en Playboy, llegó a convertirse en el principal estándar industrial y científico para pruebas de algoritmos de compresión de imágenes. Pasen y lean.

Hacia fines de la década de 1980, gracias a la creciente accesibilidad de terminales de escritorio y computadoras personales y al desarrollo de nuevas herramientas informáticas, los científicos pudieron –por primera vez– producir imágenes de gran calidad con relativa facilidad y sin necesidad de recurrir –como era usual hasta entonces– a dibujantes especializados. Esta novedad impactó con tanta fuerza en el ambiente científico que los científicos parecieron desarrollar una obsesiva dependencia de las representaciones visuales. Este “giro visual” de la ciencia fue advertido y promovido entre otros por Bruce McCormick, quien desde el Panel Consultivo sobre “Gráficos, Procesamiento de Imágenes y Estaciones de Trabajo” de la National Science Foundation (NSF Panel on Graphics, Image Processing, and Workstations) discutía las ventajas y los problemas que traía aparejada la incorporación a la actividad científica de las nuevas herramientas informáticas. El informe elaborado por este panel afirmaba que la visualización computacional ofrece a la Ciencia “una manera de ver lo invisible… prometiendo avances radicales en la relación entre los humanos y las computadoras.”  Para entonces, muchos expertos ya habían desarrollado las principales técnicas de procesamiento digital de imágenes que utilizamos hoy en día.18777

Ese interés temprano había sido avivado por la promesa de importantes aplicaciones a satélites y médicas de la nueva tecnología, por nombrar sólo dos de las áreas más relevantes. Entre esos pioneros estaba Alexander Sawchuk (en la imagen) , profesor de ingeniería electrónica en el Signal and Image Processing Institute (SIPI) de la University of Southern California (USC). Tal como cuenta Jamie Hutchinson, a mediados de 1973 Sawchuk, junto con un estudiante graduado y un técnico, estaba buscando una imagen que pudiesen escanear para la comunicación que un colega iba a presentar en una conferencia. Estaban cansados de las imágenes de sintonía televisiva que se usaban como estándar. En cambio, buscaban una imagen satinada y con un rostro humano. Justo entonces, alguien entró al laboratorio con el número de Playboy de Noviembre de 1972. Incidentalmente, ésta fue la edición más vendida en la historia de la revista con más de siete millones de copias. De hecho, en aquel momento uno de cada cuatro adolescentes norteamericanos compraba la revista. Los ingenieros advirtieron que el desplegable central contenía una excelente mezcla de detalles, regiones planas, zonas de transición suave, rangos dinámicos razonables de colores y brillos, bordes nítidos, sombras y texturas ml_hiresarcadas; todo ello notablemente apto para probar varios algoritmos de procesamiento de imágenes. Se trataba de una foto tomada por Dwight Hooker de la modelo sueca de 21 años Lenna Sjööblom, que la mostraba de espaldas, con la cabeza volteada hacia la cámara y con su cuerpo reflejándose en un espejo de pie. Sawchuk arrancó el tercio superior de la imagen y lo enrolló en el tambor de un escáner Muirhead, adaptado con tres convertidores análogo-digital (uno para cada color: rojo, verde y azul). Como el escáner tenía una resolución fija de 100 líneas por pulgada, los ingenieros limitaron el barrido a las 5.12 pulgadas superiores de la lámina, lo cual (muy convenientemente) produjo una imagen de 512 x 512 píxeles, justo por encima de los hombros de la modelo.   Al terminar, los ingenieros advirtieron que la imagen había quedado algo alargada debido a un error de sincronización de los convertidores A/D. Además, se había perdido una línea por error con el programa utilizado. Pero Sawchuk no tenían ni tiempo ni ganas de volver a realizar el lento proceso de escaneo, por lo cual simplemente duplicaron la línea superior. De esta manera, la imagen resultante de 512 x 512 píxeles pasó a convertirse, con el nombre de “Lenna”, en el estándar industrial y científico para pruebas de algoritmos de compresión de imágenes.

Conocer a Lena.

sleeper2En la película “El dormilón” (Sleeper) de 1973, el personaje principal interpretado por Woody Allen se despierta después de 200 años de suspensión criogénica. Al pedírsele que identifique varias fotos del siglo 20, incluyendo imágenes de Joseph Stalin, Bela Lugosi y Charles de Gaulle, se interesa particularmente por un desplegable de Playboy, afirmando que “estas chicas no existían en realidad. Se hacían con goma y se las inflaba. […] Pero voy a quedarme con esta foto para estudiarla más tarde y poder dar un informe completo sobre la misma”. sleeper1Si miramos con cuidado la secuencia, veremos que se trata justamente de la foto de Lena Sjööblom tomada por Dwight Hooker. Tal como comentamos en dos entradas anteriores , esa imagen llegaría a convertirse en el estándar para procesamiento de imágenes. De hecho, los estudios sobre compresión de imágenes que la utilizaron han hecho de Internet el medio de comunicación tan asombrosamente popular que es hoy en día. Si no me cree, sólo intenten imaginar un Internet sin imágenes. Posiblemente, Woody Allen no imaginaba hasta que punto esa fotografía iba a ser estudiada. El buscador académico “Google Scholar” responde a las consultas “Lenna image” o “Lena image” con miles de citas en revistas especializadas. Y sólo en el año 2009, el buscador arrojaba cientos de artículos, con títulos tales como “Image Segmentation by Automatic Histogram Thresholding”, “A Digital Image Encryption Algorithm Based on Hyper-chaotic Cellular Neural Network” o “Support Vector Regression Based Image Denoising”. En más de tres décadas, como si fuese un conejillo de indias informático, la imagen ha sido alargada, combinada, compuesta, corregida, cuantizada, diferenciada, editada, filtrada, interpolada, morfeada, photoshopeada, reducida, renderizada, rotada, segmentada, …lena2_low_b0x2_m100lennaYa en el mundo de la cultura popular, Jamie Hutchinson ha llamado a esta imagen, “Madonna de la Era Informática”. Se le han dedicado páginas web y hasta un soneto escrito por el matemático Thomas Wallace Colthurst.
Pero, pasados los años, pocos conocían el origen de la imagen. En 1996, Jeff Seideman, presidente de la seccional de Boston de la Society for Imaging Science and Technology (SIST) recordaba…

“Durante todos esos años, iba a los laboratorios de ingeniería e investigación y veía estas imágenes de esa mujer por todos lados […]. Preguntaba quien era y me respondían “Es Lena”. Y yo preguntaba, ¿Quién es Lena?. Y me respondían, “No lo sé. Sólo Lena”.

Así es como Seideman tuvo la idea de buscar a la modelo que había posado para esa imagen, con el objeto de invitarla a asistir a la 50 Conferencia Anual de la SIST que tendría lugar el año siguiente. No le fue fácil encontrar a la que el denominaba “Primera dama de Internet”. Envió mensajes a los miembros suecos de su directorio, pero nadie sabía cómo contactarla, hasta que finalmente, pasando la voz de una persona a otra, encontró el número de teléfono y la dirección. Vivía en Estocolmo, era madre de tres hijos, y trabajando en una agencia gubernamental donde supervisaba a empleados minusválidos que se dedicaban al archivo de datos utilizando justamente, computadoras y escáners. Para  entonces, Lena Söderberg ya estaba al tanto del uso que se daba a su imagen en el mundo de la informática. De hecho se había enterado por medio de una entrevista que le había realizado una publicación informática sueca en 1988. Y así fue como la “primera dama de Internet” asistió a la conferencia de la SIST en Boston, el 20 y 21 de Mayo de 1997.En la imagen de la derecha, Lena Söderberg aparece junto a James Owens de Eastman Kodak, bajo esa foto, junto a Jeff Seidman, el hombre que hizo que se encontrara en persona con aquellos que tanto habían utilizado su imagen.

“¡Deben estar tan cansados de mí… mirando la misma imagen todos estos años!” Lena a los científicos.

 

visit

 

len_ist

Nota: El número más vendido en la historia de Playboy fue el de noviembre de 1972 (7.161.561 copias).Precisamente el que tenía como protagonista a Lena Söderberg.

Fuente:

La historia de Lena. Wikipedia. Cienciarte.