Se llamaba UVE pretendíamos que fuera un programa de humor, aunque nació sin definir claramente,  ni por parte de la productora, ni por parte de la cadena. Sin duda ese fue el principal problema.  
Al principio pidieron un ranking de personajes en el que cada uno de los integrantes estuviera en los programas por conceptos bastante manidos; los más ricos, los divorcios más sonados, los deportistas más guapos, etc. Y al final acabamos haciendo rankings con los más sosos o los más feos. El motivo de que el programa se pudiera hacer fue, sin duda, el equipo. Pocas veces he trabajado con un grupo  del nivel del que coincidió en ambas temporadas del programa.

Una primera temporada bastante extraña, no sólo porque nunca se acabaron de acoplar los horarios en parrilla, si no porque en la productora había tantos cambios  como falta de criterio, dio paso a una decisión por parte de la cadena, cuanto menos sorprendente ¡Nos renovaron! ¿? Es más, nos encargaron el especial de fin de año 2006, al que pertenece el vídeo que posteo hoy.

Tras este especial la segunda temporada se emitió los fines de semana en horario de sobremesa, un par de capítulos o tres y después como Keyser Söze se esfumó, como si nunca hubiese existido. La productora no supo darnos razón de lo que había pasado, porque según ellos la cadena no les dijo nada nunca, simplemente compraron el producto y tras un par de pases lo metieron en un cajón, y eso que la audiencia era igual que la de los programas que, en la misma franja, lo precedieron y lo sustituyeron. Cosas de la tele, ¿manías? o como nos dijo el productor delegado de la cadena para el programa, tras ver una pieza  donde proponíamos una renovación de vestuario para el Papa; “Me ha gustado  mucho, me he reído mucho, pero no lo vamos a emitir porque es mejor cogérsela con papel de fumar” Cogérsela con papel de fumar, una expresión que desde ese día tanto para mí, como para Luis Sánchez-Polack ya no es sinónimo de ir con cuidado si no de auto censura. Cada vez que escribíamos algo que creíamos que iba a caer, lo leíamos, nos mirábamos y decíamos:  “Me gusta, me he reído mucho, pero …”

UVE  era el típico programa que cuando redactabas el guión y montabas la pieza sabías lo que te iba a decir  el productor ejecutivo:  “Esto mi madre no lo entiende” lo cual dejaba claramente en evidencia a su madre y nos daba a entender que no se había dado cuenta de que, precisamente para su madre, no estaba escrito.

Con el tiempo sigo convencido de que pocas veces tendré la oportunidad de escribir y dirigir un programa tan extremadamente bizarro, como diría nuestro realizador Pedro Summers, como UVE (Unidad de Visionado Especial) . Tal vez lo más parecido a esto sea “Ninja Warrior”, donde en las locuciones, tanto Rober como yo, nos permitimos algunas licencias, aunque en determinados momentos, sí, nos toca cogérnosla con papel de fumar, porque estás haciendo un producto para Disney, su audiencia está clara.

En definitiva esto es lo que hacíamos en UVE, esta es una de las piezas del programa, esta, en concreto, escrita por un servidor para el especial  fin de año 2006, el primer especial Nochevieja de Cuatro.